Lo malo de los sueños es que, de repente, uno se da cuenta de que se alejan. Son como una nube que poco a poco se esfuma, dejando paso a la realidad. Un filósofo americano (de cuyo nombre quiero acordarme, pero no lo consigo) decía que las fantasías nos hacen felices porque son irrealizables; si las realizamos no somos felices. Es decir, somos felices porque nuestras fantasías se alimentan de irrealidad. Supongo que con los sueños es lo mismo, de pronto despertamos y nos damos cuenta de que los sueños, sueños son…
24 de junio de 2010
16 de junio de 2010
¡Empezamos bien!
Ilusión, seguridad, confianza, alegría, ganas, esperanza… Así estábamos, esperando el debut de España en el Mundial. Un Mundial que, hasta el momento, no había ofrecido mucho: Inglaterra y Francia empataron, como Italia (siguiendo su línea), y Brasil ganó contra los norcoreanos en un partido bastante soso. Sólo Alemania puso un poco de emoción y fútbol de la mano de un Özil que ha renovado al equipo germano, un equipo donde Podolski y Klose mantuvieron la jerarquía. Todos esperaban el primer partido de la selección española, la campeona de Europa y la selección que mejor fútbol ofrece. Suiza parecía ser la primera víctima de la furia y muchos pensábamos que hoy se vería un gran partido donde España demostraría por qué es la favorita para el título. La alineación prometía…
Pero el fútbol es fútbol, y si por algo se caracteriza es porque puede suceder cualquier cosa. España jugó bastante bien, dominó la posesión, tuvo ocasiones y disparó casi veinte veces, nueve de ellas entre los tres palos. Y perdió. Perdió ante una Suiza que se encerró atrás y buscó el contraataque o una jugada a balón parado. Si hubieran vestido de azul, hubiese pensado que estábamos jugando ante Italia… Así que, después de toda la ilusión, se bajan los “humos” a todos aquellos que ya daban el título por anticipado a la Selección; ahora toca reponerse de esta derrota y ganar los próximos encuentros para pasar a octavos. Dicen que en la Copa del Mundo sólo se puede perder un partido, el primero. Toca pues no volver a tropezar…
El fútbol es injusto. Esta temporada más aún, porque lo de España de esta tarde me ha recordado a lo del Barça y el Inter. Pero aunque no gane el mejor, hay que decir que los suizos hicieron su partido, y les salió redondo. Ni ellos esperaban poder ganar. Para los incrédulos, esta tarde se ha mostrado que todo es posible. ¡Ni las estadísticas permitían imaginar una victoria helvética! Hemos aprendido otra valiosa lección: no hay nada imposible…Por lo menos en fútbol…
12 de junio de 2010
Disfrutar...
Después de dos semanas sin una miserable palabra aquí estamos de nuevo. Semanas sin palabras y sin tiempo, donde todo se reduce a una tediosa rutina de estudiar, comer y dormir, estudiar, comer y dormir, estudiar, comer y dormir… Por si era poco, los exámenes, ¡pum!, en tres días. Ahora ya todo se ha terminado, la rutina de estudiar, comer y dormir se cambia por la de comer y dormir. Y por disfrutar, por pasarlo bien, por reír, por entretenerse, por no estudiar nada en tres meses; faltan los resultados, pero el sentimiento de satisfacción por el trabajo bien hecho, o no tan bien, está presente. Todo lo que empieza acaba, aunque no lo parezca.
Por buscar algún “pero” al asunto, si de verdad puede considerarse como un “inconveniente”, nos queda el regusto amargo, incluso agridulce, ese que siempre tiene la vida para que no nos creamos que todo es perfecto. En el examen de Castellano apareció un texto de Elvira Lindo con una frase que me agradó: la felicidad carece de prestigio intelectual. Supongo que lo que por un lado entra por el otro sale, y la sabiduría tiene esa pega; o no, quién sabe. En fin, sin seguir enrollándome con cosas abstractas, todo este párrafo significaba que se ha acabado un ciclo y empieza otro que todos dicen que es mejor (fíate tú de la gente). El regusto amargo-agridulce es el de saber que, a lo peor, algunos compañeros o amigos se marcharán a estudiar a otro lugar, y aunque suele decirse que no, el contacto se acaba perdiendo. El pasajero de al lado baja en su estación y suben otros.
De todas formas, no es momento de ponerse a buscar pegas a todo, sino de ser felices, lo más felices que podamos. Ya habrá tiempo de preocuparse, que siempre lo hay. Así que, señores, disfruten…
