23 de enero de 2010

Siempre hay una primera vez...

Ayer decidí crear un blog. No sé muy bien los motivos, pero un día dije: “me voy a crear un blog”. Y así ha sido. No pretendo aportar nada nuevo ni novedoso, ni convencer a nadie de que debe pensar lo mismo que yo, ni hacerme famoso gracias a él. Solo pretendo que esas cosas que a veces me da por escribir, por opinar, queden reflejadas en alguna parte. Porque Tuenti tiene para escribir, pero no es lo mismo, parece menos serio y que lo único que se puede esperar de una entrada sea una frase generalmente copiada, alguna gilipollez, algún video de youtube y lo que no puede faltar, el “corazoncito” representado con “(L)”. Y es que las entradas de Tuenti, salvo excepciones, dejan bastante que desear…

Quizá algo de lo que más llama la atención del blog es el nombre. Lo de rincón está claro, porque es un pequeño lugar, una esquina en el universo cibernético. Lo de Moah, se debe a una tontería creada hace un par de años y que se supone representa un sonido. El conjunto de rincón y Moah se debe a mi amigo Álvaro, que me sugirió ponerle ese nombre al blog…

De momento me parece que ya es suficiente para la primera entrada. Unos pensarán: pues empieza este bien escribiendo con un día de retraso. Otros que el nombre es algo extraño, e incluso hortera o estúpido. Y todos tienen razón. Aunque espero que, de vez en cuando, sigáis pasando por aquí y leyendo algo…

1 comentario:

  1. Un saludo desde aqui, desde la escalera.

    Seguiré atento a tus proximas entradas, don Héctor.

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