Invictus es el título de la película que hoy se estrena dedicada a Nelson Mandela. Algunos piensan que el deporte es algo más que simple deporte, y otros dicen que es un juego, un entretenimiento. En días como hoy nos damos cuenta de la importancia que tiene, lo que un solo partido es capaz de lograr, de conseguir. Gracias a un partido, y a Mandela, por supuesto, los sudafricanos, negros y blancos, acabaron con sus luchas y se unieron en un mismo sentimiento, el orgullo de que su selección de rugby se proclamara vencedora frente a Nueva Zelanda y contra todo pronóstico. El deporte fue el único capaz de acabar con un apartheid que, no mucho tiempo atrás, parecía inamovible. Nelson Mandela, antes de asumir la presidencia del país, estuvo veinte años encarcelado. Cada día recitaba un poema llamado Invictus (de ahí el título de la película) cuyos versos finales son: soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma. Mandela tuvo esperanza de sacar adelante al país mediante la unión y no la venganza. Sin duda, un ejemplo para muchos…
Acontecimientos como este nos llevan a reflexionar acerca del deporte. ¿Es algo más que eso? ¿Tiene un poder especial? ¿Juego o pasión? Sin lugar a dudas, el deporte es algo más que un juego. El deporte conlleva sentimientos, emociones…Alegrías y tristezas, desolación y esperanza. Porque el deporte es vida. Es el único capaz de agrupar a diferentes sectores de una misma sociedad. Consiguió unir durante un rato a los iraquíes cuando ganaron la Copa de Asia. Logró que España (ese país que muchos dicen que es una nación dividida) se paralizara en torno a un triunfo de su selección de fútbol en la Eurocopa; y también nos sentimos orgullosos de Nadal, de los chicos del baloncesto, de ciclistas, jugadores de balonmano y un largo etcétera. Porque el deporte es lo único que ha conseguido que los dos partidos políticos más importantes se pongan de acuerdo en algo. Porque une a personas, une a naciones…
Quizá sea por esto por lo que hemos de inculcar a los niños valores más adecuados respecto al deporte. Es un juego y se ha de competir, se ha de luchar, de sufrir, de reír y llorar, de disfrutar…Es “únicamente” un juego, pero un juego que une, un juego que es algo más…un juego que cambia la Historia, un juego que reconcilia, un juego vital…

Estoy de acuerdo contigo en que, de alguna manera, inculca valores muy positivos a cualquier persona que se tome en serio el deporte que juega. Puede mover a mucha gente, tal vez. Pero al fin y al cabo, no es mas que el deporte... y si la gente se une con eso, con el tiempo se volverá a separar, porque unirá, pero no tan fuerte como podrían hacerlo otras cosas. Pero tambien piensa una cosa, lo que une a muchos, tambien tiene la capacidad de separar.
ResponderEliminarEn su justa medida, el deporte puede ser muy positivo, porque une, esta claro. Pero la obsesión que muchas veces aparece es malisima, porque enfrenta.
El deporte es algo neutro, como muchas cosas de la vida