Ese olor a invierno. Ese aire frío que roza el rostro, el mismo que entra por las fosas nasales y nos hiela interior, el que reseca los labios, el que hace que los ojos lloren. Esa sensación de melancolía y nostalgia que surge en invierno, causada por la pérdida de horas de sol, por el anochecer que acecha detrás de cada minuto…
El invierno vuelve más triste a la gente. El otoño es un híbrido entre felicidad y tristeza. El frío de la mañana y la noche es el contra. La calidez del mediodía el pro. Pero hay más frío que calor, más noche y mañana que mediodía. Hay más contras que pros. Por eso lo fácil en otoño e invierno es ir con cara triste. Y lo bonito conseguir sacar una sonrisa de felicidad…

Pues que quieres que te diga, yo prefiero el invierno al verano.
ResponderEliminarEse calor sofocante... Cuyo unico aliciente es una bañera gigante