4 de mayo de 2010

La vida del estudiante...

La sensación de estar hasta los cojones. El cansancio de dormir poco. Salir de un examen y meterse en otro. Antes, por muy mal que estuviera la cosa, siempre quedaba el fin de semana; ahora queda una tarde de viernes para disfrutar con los amigos, o descansar un poco. Con suerte el sábado. Pero el domingo ya no existe. ¿Quién dijo que todos descansan los domingos? ¿Dónde queda aquello del descanso dominical? Ahora mismo es una utopía…Que le pregunten a Javier, un gran amigo y mejor escritor, que realizó una entrada similar hace unos días…Todo se junta. No hay tiempo para disfrutar, para pasarlo bien. Porque si hay tiempo, uno piensa en que tiene que ponerse con lo siguiente. Todo por culpa de ese maldito Pepito Grillo. ¡Qué ganas de pegarle un tiro! Parece que hay tiempo, los exámenes están separados: dos por semana, uno…tres a lo sumo. Pero exámenes de temas kilométricos que parecen no acabar nunca. Antes el tiempo pasaba hacia delante. Ahora lo hace hacia detrás. Vivimos en un mundo en el que todo se reduce a una carrera contrarreloj, donde todo se reduce a una décima, una centésima, la milésima que marca quién gana y quien pierde, o mejor dicho, quien queda segundo, y tercero, y cuarto…

A medida que escribo esto pienso que lo peor está aún por llegar. Una vez pase se verá la luz al final del túnel. Más vale que se vea. Aunque igual meterse en una carrera de mínimo cuatro años para conseguir un trabajo en el que continuaremos con una vida de estrés y ajetreo no es la salida, sino una curva que marca un cambio de sentido. Me asombra oír en las noticias que la calidad de vida ha mejorado. Habrá mejorado, sí, pero el problema es que no se vive…En este sin vivir de agonía, de cansancio, de aburrimiento, de impotencia, de hastío…Así estamos los estudiantes. Veremos dentro de unas semanas, aunque mejor no pensarlo. En épocas donde los libros se convierten en los compañeros más habituales y los apuntes son los amigos más frecuentes, donde no hay tiempo para casi nada, y uno está reventadísimo me pregunto: ¿Quién sería el gilipollas que dijo que la mejor vida es la del estudiante? No debió haber estudiado en su vida…

3 comentarios:

  1. Me quito el sombrero y te aplaudo... ya conoces mi opinión respecto al tema, pues como bien dices... lo comenté en mi blog.

    Me ha encantado el tiro que le pegas a Pepito Grillo. Y la conclusión es increíblemente genial. Me ha encantado. "¿Quién sería el gilipollas que dijo que la mejor vida es la del estudiante? No debió haber estudiado en su vida…" Sencillamente sublime.

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  2. Gracias, los elogios siempre se agradecen...es lo que tiene el estres, que momentos como este son de liberacion y explosion de imaginacion y sentimientos, que acaban en esto.

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  3. ¿Quién dijo que la vida era fácil?¿qué te hacia pensar que seguirías en el mundo de fantasias y colorines de la ignorancia y la manutencion?

    Vives en la época de la igualdad y la libertad, de este modo, ¿cómo va ha funcionar el mundo si no es con gente que saca notas sobre el 8,5~9,3 y otros que incluso se ven obligados a repetir del curso por estar mas asqueados que tú en esta etapa?

    La gente no da nada gratis. Supongo que lo que nos ocurre es mejor que nada. (referencias a las aspiracion en el siglo de la Ilustración, ¡por Dios!)

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