Toca rendir homenaje a todos aquellos que quedaron en el olvido por diversas circunstancias. Todos aquellos que formaron durante un tiempo pate del universo particular de cada uno y que, un día, desaparecieron sin darnos cuenta y nunca más supimos de ellos…
Por ejemplo ¿Quién no recuerda Pokemon? ¡Qué tiempos aquellos! Mi generación recordará la mítica serie, emitida en Telecinco, que nos embobaba durante las mañanas del fin de semana. Y el dinero que ganó Nintendo con los juegos y las Game Boys vendidas. No me extraña que fuéramos bautizados como “niños pokemon”. El más querido era Pikachu, ese ratón volador amarillo al que le dedicaron la edición amarilla, la más fiel al juego. También estaba la edición azul, la de Blastoise, y la roja fuego de Charizard. Posteriormente sacaron otras, pero ya no era lo mismo…El otro día me acordé de Metapod; sí, el mítico y legendario Metapod. ¡Hasta Facebook le ha dedicado un grupo! Cuantos recuerdos…
Y si continuamos con las series, la numeración es infinita: Oliver y Benji, Dragon Ball, por aquel entonces Bola de Drac, Marco, Heidi, Yu-Gi-Oh, el Spider-man de Antena 3…Pero sin duda, fueron Pokemon, y en menor medida Digimon, las dos series que más marcaron las generaciones de los 90. Las otras series marcaron más niños de generaciones anteriores…
Cambiando de ámbito, recuerdo el fútbol. Cuando yo empecé a tener uso de razón en este deporte, allá por el 2001 o 2002, había jugadores que con el tiempo se han esfumado. Uno de ellos es Chilavert, ese portero paraguayo que tiraba unas faltas… ¡qué faltas! Impresionante. Pocos he visto como él después. En los últimos años han pasado jugadores por Real Madrid y Barcelona, sobre todo por el primero, que no han tenido mucho éxito después: Gravesen, Rustu, Woodgate, Owen, Emerson, Cassano… Actualmente, muchos de ellos siguen vivos en un test de Facebook que sirve para descubrir qué jugador acabado eres…
Y sobre costumbres y juegos también ha cambiado mucho el tema. En un principio la moda fueron las pegatinas varias, siendo las de terciopelo las de mayor valor. Luego se pasó a la colección de cromos, que duró poco, ya que los tazos de los paquetes de snacks consiguieron el monopolio. Las competiciones, a verdad o a prueba como decíamos, eran la rutina habitual en los colegios. Volvieron los cromos, pero esta vez los de fútbol, que durante un par de años hacían gala de superioridad respecto a cualquier otra colección de la época. “Te cambio a Angulo y Carboni por Roberto Carlos”, “Vale, pues te doy a los 5 que tú quieras por Raúl”. ¿Quién lo ha olvidado? Yo desde luego que no…
En fin, es bueno de vez en cuando recordar viejas costumbres, recordar aquello que nos hizo ser felices, pasar el rato, entretenernos, disfrutar…Es bueno recordar nuestra infancia, pues con el tiempo se convertirá en el período más feliz de nuestra vida…sin preocupaciones, sin responsabilidad, llenos de felicidad…¡Qué tiempos!

Me ha gustado mucho esta entrada, porque entre otras cosas vivimos una infancia muy parecida los dos. Muy nostalgica, recordando los pokemon, las series, vuestra obsesión con el fútbol (Que aun hoy dura...) y aquellos dias de felicidad... Que en el momento no nos parecia tanta. Aunque, ¿Para que nos vamos a engañar? Seguimos comportandonos como niños, jugando en el poco tiempo que nos queda libre y hablando con cualquier persona sobre cualquier tonteria con tal de divertirnos.
ResponderEliminarEn fin, un saludo!